Nuestros valores y metodología

La Organización Juvenil Española lleva más de 50 años (desde 1960) formando a jóvenes en España en un ideario propio que se expresa y resume en la Promesa:

1. Amar a Dios y levantar sobre este amor todos mis pensamientos y acciones.
2. Servir a mi Patria y procurar la unidad entre sus tierras y entre sus hombres.
3. Hacer de mi vida, con alegría y humildad, un acto permanente de servicio. 
4. Sentir la responsabilidad de ser español dentro de la necesaria comunidad de los pueblos.
5. Recordar que el estudio y el trabajo constituyen mi aportación personal a la empresa común.
6. Vivir en hermandad con mis camaradas y ser sobrio en el uso de mis derechos y generoso en el cumplimiento de mis deberes.
7. Defender la justicia y luchar por imponerla aunque su triunfo signifique mayor sacrificio para mí.
8. Afirmar la libertad en cada hombre, sometiendo la mía al imperio de la norma justa y al respeto a mis superiores.
9. Mantener dignamente mi condición de joven y aceptar con gratitud la enseñanza de los mayores.
10. Honrar con la lealtad de mi conducta la memoria de todos los que ofrecieron su vida por una España mejor.
11. Perseverar y conservar frescas en la memoria cada mañana las anteriores afirmaciones para sentirme activo en el seno de la Organización Juvenil Española.

Para llevar a cabo esta idea formativa realizamos actividades semanales y campamentos en los que se da una educación no formal, es decir, una formación no reglada y desarrollada en el tiempo libre del joven pero que transmite una serie de ideas mediante actividades divertidas y agradables. Esta formación es un soporte que debe complementar a la educación dada por los padres y la recibida en el colegio por los afiliados.


Nuestra metodología se describe perfectamente desde la web nacional de la OJE:

La OJE posee un método propio de educación en valores, fruto de la reflexión de profesionales y voluntarios durante más cincuenta años de experiencia en este campo.

De este método queremos destacar cuatro principios fundamentales:

  • El desarrollo evolutivo: nuestro trabajo se sostiene en la evolución cognoscitiva y en el desarrollo moral de la persona. Los métodos específicos, los objetivos y los contenidos se adaptan a grupos de edades diferenciados. En la actualidad los tramos de edad dentro de la OJE son:



FLECHAS: de 6 a 10 años.

ARQUEROS: de 11 a 14 años.

CADETES: de 14 a 17 años.

GUIAS: de 18 a 21 años.

GUÍAS MAYORES: de 22 en adelante.



  • El enfoque socioafectivo: las interacciones de los educandos entre sus iguales y con otros grupos etáreos ayuda a la comprensión de hechos y procesos de una forma más efectiva que por sí mismos. Esta interacción es básica en la aprehensión de hábitos de tolerancia, de diálogo y de sentido de la responsabilidad.
  • La implicación activa: el formando es protagonista de su propio aprendizaje. Se incorpora en una dinámica activa de búsqueda de información, asunción de responsabilidades, solución de problemas, cooperación, etc.
  • La funcionalidad social: tratamos de que el formando se sensibilice ante los problemas más acuciantes del entorno social en el que se mueve; desarrollando habilidades y capacidades con vistas a la intervención y a la participación activa en el seno de la sociedad. Precisamente el sistema democrático de gobierno dentro de la OJE introduce el derecho al voto desde los 11 años lo que convierte a la organización en una auténtica escuela de ciudadanía.

Los contenidos de nuestra acción educativa se desarrollan en tres niveles básicos: el primero es el de los VALORES, entendido como un conjunto de grandes conceptos abstractos y permanentes que constituyen las bases para la interpretación de la realidad. En el segundo nivel trabajamos las ACTITUDES, que definimos como la preferencia, propensión o aversión a un modo de ver las cosas, enfrentarse y relacionarse con ellas, que resultan del análisis de realidades concretas. Por último, descubrimos las CONDUCTAS, es decir, las formas concretas de actuar en la vida cotidiana que constituyen la identidad propia de cada persona.


Los valores vienen recogidos en lo que llamamos LA PROMESA, mientras que las conductas y actitudes las recogemos en la USIA. Ni la una ni la otra tratan de desarrollar la personalidad del educando en un único y excluyente sentido, pues su vivencia y su situación personal impone diferentes marcos de referencia.


Este esquema de contenidos se plantea en la practica usando tres medios formativos básicos:

  • AMBIENTE: se trata de integrar en el proceso educativo el entorno del educando, que como ya hemos señalado tiene una influencia implícita en la transmisión de valores. Trabajar de espaldas a ese entorno nos condenaría al fracaso.
  • ACTIVIDAD: es el conjunto de acciones que componen el proceso educativo. Estas acciones responden a una planificación formativa detallada donde el formando es el protagonista, facilitando el descubrimiento de valores y la adquisición de conductas positivas.
  • PALABRA: comprende todo el intercambio oral de conocimientos y experiencia. Se trata de que el educando pueda dar razones de su actuar. El desarrollo de la comunicación verbal es fundamental en el desarrollo de conductas de diálogo y tolerancia. La mayor parte de las interacciones socioafectivas cotidianas se realizan a través de la palabra.
Estos tres medios no tienen entre sí una relación jerárquica, sino que se desarrollan imbricados en el proceso formativo cotidiano. Son inseparables y cada uno de ellos depende de los otros dos.


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